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ramón gaya,
antologica 1948-1999
M U S E O R A M Ó N G AYA
EXPOSICIÓN
PRESIDENTE DEL PATRONATO PRESIDENTE DEL COMITATO
DIRECTOR DIRETTORE
Miguel Ángel Camara Botia
Manuel Fernández-Delgado y Cerdá
DIRECTOR DIRETTORE
COORDINACIÓN COORDINAMENTO
Manuel Fernández-Delgado y Cerdá
Victoria Clemente
GESTION GESTIONE
CAJAMURCIA
Inmaculada Guarinos
DIRECTOR GENERAL DIRETTORE GENERALE
Ana Martínez
Carlos Egea Krauel
Isabela Antón
Ana Álamo
Juan Carlos Díaz
I N S T I T U T O C E R VA N T E S D E N Á P O L E S
DIRECTOR DIRETTORE
MONTAJE MONTAGGIO
José Vicente Quirante Rives
Vincenzo Frattini
Aristide Liguori
TRANSPORTE TRASPORTO
Expomed S.L.
SEGUROS INSURANCES
Stai
C AT Á L O G O
DISEÑO GRÁFICO
Tropa
TEXTOS TESTI
Cristina Campo
Leonardo Cammarano
TRADUCTORES TRADUTTORI
I.V.
Big Ben Traductores
FOTOGRAFÍAS FOTOGRAFIE
Juan Ballester
Javier Salinas
Agradecimientos Ringraziamenti
Isabel Verdejo
Pascual Masía
Mª Dolores Roca
Juan Roca Guillamón
A todos los particulares que han
cedido su obra para la exposición.
IMPRESIÓN STAMPA
Libecróm
D.L. : MU-2823-2008
ramón gaya,
antologica 1948-1999
instituto cervantes • 5 dicembre 2008 ~ 5 marzo 2009 • napoli
La pintura de Ramón Gaya, de nuevo, embajadora de
Murcia en el Mundo. En 1995 lo fue en París en el Instituto
Cervantes, en 1997 en Roma en la Academia de España, en
1999 en Madrid, en el 2000 en Lisboa, en el 2004 en Londres y
ahora en el Instituto Cervantes de Nápoles, Italia.
Tras el fallecimiento del pintor, se realizó en el año 2006 en
Barcelona en La Pedrera, la exposición “La hora de la
pintura” y sonando aún los ecos de esta hermosa muestra, el
Museo con la colaboración del Ayuntamiento de Murcia, el
Instituto Cervantes de Nápoles y Cajamurcia organizan la
exposición “Ramón Gaya. Antológica 1948-1999”.
Podría decirse que la obra que ofrece esta exposición es el
amplio resumen desde el exilio del pintor a México hasta sus
últimos homenajes, un resumen de la larga vida de Ramón
Gaya. Es la obra que este singular creador fue haciendo, y a la
que este Ayuntamiento, como agradecimiento a la generosísima
donación del artista, buscó una casa donde albergar gran parte
de lo que hasta entonces había pintado. Es la obra viva de un
artista que aúna en sus cuadros sentimiento, vida, espíritu,
carne y alma. Una obra que emociona… Es la obra del más
genial de nuestros creadores.
No quiero dejar de hacer patente mi agradecimiento a
Cajamurcia, porque, sin su inestimable ayuda no hubiera sido
posible hacer esta exposición. No menos estimable es la
colaboración de nuestro anfitrión el Instituto Cervantes de
Nápoles, ya que ha sido el impulsor de esta manifestación
artística de nuestro querido Ramón Gaya.
A todos, muchísimas gracias.
La pittura di Ramón Gaya, ancora una volta,
ambasciatrice di Murcia nel Mondo. Nel 1995 lo è stata a Parigi
presso l’Instituto Cervantes, nel 1997 all’Accademia di Spagna di
Roma, nel 1999 a Madrid, nel 2000 a Lisbona, nel 2004 a Londra ed
ora è la volta dell’Instituto Cervantes di Napoli, ancora in Italia.
In seguito alla morte del pittore, nel 2006 è stata allestita a La
Pedrera di Barcellona la mostra “L’ora della pittura”; oggi, quando
ancora risuonano gli echi di quella straordinaria iniziativa, il
Museo in collaborazione con il Comune di Murcia, l’Instituto
Cervantes di Napoli e Cajamurcia organizzano l’esposizione
“Ramón Gaya. Antologica 1948-1999”.
Le opere raccolte in questa esposizione si possono in un certo
senso considerare come un ampio compendio dall’esilio del pittore
in Messico fino ai suoi ultimi omaggi, un riassunto della lunga vita
di Ramón Gaya. È l’opera che questo singolare autore è andato
creando e a cui il nostro Comune, come ringraziamento per la
generosissima donazione dell’artista, ha offerto una casa dove
ospitare gran parte di ciò che fino a quel momento aveva dipinto.
Si tratta dell’opera viva di un artista che nei suoi quadri fonde
sentimento, vita, spirito, carne e anima. Un’opera che emoziona...
È l’opera del più geniale dei nostri creatori.
Desidero ringraziare pubblicamente Cajamurcia, in quanto, senza
il suo inestimabile aiuto questa esposizione non sarebbe stata
possibile. Non meno preziosa è stata la collaborazione del nostro
anfitrione, l’Instituto Cervantes di Napoli, promotore di questa
manifestazione artistica del nostro amato Ramón Gaya.
A tutti i miei più sinceri ringraziamenti.
MIGUEL ÁNGEL CÁMARA BOTÍA
ALCALDE DE MURCIA
SINDACO DI MURCIA
Una vez más, la Caja de Ahorros de Murcia se suma a
una iniciativa cultural del Ayuntamiento de Murcia y del
Museo Ramón Gaya que tiene lugar fuera de nuestra
Región. Con ellos hemos estado en Roma, Madrid, París,
Lisboa y Londres. Y ahora lo hacemos con una exposición
de Ramón Gaya en el Instituto Cervantes de Nápoles.
Y nos unimos a esta iniciativa porque nuestra entidad es
consciente de la importancia que entraña la obra de Gaya y
de la atención que se merece cuando se trata de mostrarla
en cualquier lugar y, de modo especial, en un espacio tan
atrayente como Nápoles, ciudad de gran riqueza histórica,
artística y cultural.
Siempre hemos participado en las actuaciones para dar a
conocer la obra de Ramón Gaya, porque reconocemos la
calidad y admiramos la gran personalidad artística y única
que derrama el pintor.
Hemos querido estar presentes en la querida y admirada
ciudad de Nápoles, la ciudad más poblada del sur de Italia,
para poder participar en el diálogo y en la enseñanza que
Gaya, uno de los maestros de la pintura moderna, sabe
provocar a través de sus cuadros.
Ante los ojos de todos quedará siempre la pureza de sus
trazos, esencia penetrante y auténtica, y la riqueza de
visiones colmadas de belleza, ya que así, es la pintura de
nuestro artista y murciano universal.
Ancora una volta
la Cassa di Risparmio di Murcia si unisce
a un’iniziativa culturale del Comune di Murcia e del Museo
Ramón Gaya che si svolge fuori dalla nostra Regione. Con loro
siamo stati a Roma, a Madrid, a Parigi, a Lisbona e a Londra. Ed
ora è la volta di un’esposizione di Ramón Gaya all’Instituto
Cervantes di Napoli.
Ci uniamo a questa iniziativa perché il nostro istituto di credito è
consapevole dell’importanza che racchiude l’opera di Ramón Gaya
e dell’attenzione che merita ogni qualvolta ci si adoperi per
mostrarla in qualsiasi luogo e, in modo particolare, in uno spazio
così affascinante come è Napoli, città di grande ricchezza storica,
artistica e culturale.
Abbiamo sempre preso parte alle iniziative dirette a far conoscere
l’opera di Ramón Gaya perché ne riconosciamo la qualità e
ammiriamo la grande personalità artistica che, nella sua unicità,
sprigiona il pittore.
E abbiamo voluto essere presenti nell’amata e ammirata città di
Napoli, la città più popolosa del Sud Italia, animati dalla volontà
di partecipare al dialogo e all’insegnamento che Gaya, uno dei
maestri della pittura moderna, è capace di produrre attraverso i
suoi quadri.
Davanti agli occhi di tutti resterà per sempre la purezza dei suoi
tratti, essenza penetrante e autentica, e la ricchezza di visioni
ricolme di bellezza, perché questa è la pittura del nostro artista e
murciano universale.
CARLOS EGEA KRAUEL
PRESIDENTE DE LA CAJA DE AHORROS DE MURCIA
P R E S I D E N T E D E L L A C A S S A D I R I S PA R M I O D I M U R C I A
Después de casi cuatro años en Italia uno de los
recuerdos de España que acude a menudo a mi memoria
es la murciana Plaza de las Flores y su vecino museo
dedicado a la obra de Ramón Gaya. Lo frecuenté mucho
durante mis años oriolanos. La magnífica casa modernista
que alberga la colección del pintor fue la meta de visitas
robadas siempre a las prisas del trabajo, al trajín
desordenado de la vida. La pintura de Gaya fue durante
esos años un bálsamo, un remanso al que acudía para, con
su belleza, reencontrarme y no perderme del todo. Allí
descubrí la fidelidad de Gaya a sí mismo, su trayectoria a
contracorriente y espinosa, su personalidad artística
poliédrica, tan buen escritor como pintor. Y así se me
convirtió Gaya en un referente artístico y ético.
Después mi camino me trajo a Nápoles y desde que tuve
el privilegio de abrir la nueva sede del Instituto Cervantes
en Nápoles, con su espléndida sala de exposiciones en la
bahía napolitana, me empeñé en traerlo un día. Al final
ha sido posible gracias a la sensibilidad y al buen hacer
del director del Museo, Manuel Fernández-Delgado y de
las instituciones que lo apoyan. Y pocas alegrías me
llevaré tan grandes como ésta.
He rastreado en la obra de Gaya referencias a Nápoles,
sin éxito. Sí encontré, claro, Italia, esa Italia del exilio y
de los grandes museos que tanto significó en su vida y en
su obra. Una Italia siempre personal. Casi secreta, como
el propio Gaya. Pero no puedo imaginar a Gaya
Dopo aver vissuto quasi quattro anni in Italia, uno dei
ricordi della Spagna che riaffiora spesso nella mia memoria è la
Plaza de las Flores di Murcia ed il suo museo dedicato all’opera
di Ramón Gaya, che ho molto frequentato durante gli anni
trascorsi ad Orihuela. La magnifica casa modernista che
accoglie la collezione del pittore è stata la meta di visite
sempre rubate agli impegni di lavoro, al viavai disordinato della
vita. In quegli anni, la pittura di Gaya è stata un balsamo,
un’oasi alla cui bellezza ricorrevo per ritrovarmi e non
perdermi del tutto. Lì ho scoperto la fedeltà a sé stesso di Gaya,
il suo percorso spinoso e controcorrente, la sua personalità
artistica poliedrica, ottimo come scrittore e come pittore. Ed è
così che Gaya è divenuto per me un punto di riferimento
artistico ed etico.
In seguito, la mia strada mi ha portato a Napoli e, da quando ho
avuto il privilegio di aprire la nuova sede dell’Instituto
Cervantes in questa città, di fronte al golfo, con la sua
splendida sala esposizioni, mi sono ripromesso che, un giorno,
avrei portato Gaya qui. Alla fine questo è stato possibile grazie
alla sensibilità ed alla buona volontà del direttore del Museo,
Manuel Fernández-Delgado, e delle istituzioni che lo
sostengono. Ed avrò poche gioie grandi come questa.
Ho cercato nell’opera di Gaya dei riferimenti a Napoli, senza
successo. Sì, certo, vi ho trovato l’Italia, quell’Italia dell’esilio e
dei grandi musei che ha significato tanto nella sua vita e nella
sua opera. Un’Italia sempre personale. Quasi segreta, come lo
stesso Gaya. Ma non posso immaginare Gaya indifferente a
indiferente a esta ciudad tan cercana en espíritu a su
Murcia natal, algo tan evidente en este glorioso día de
noviembre en el que escribo, un día de esos de regalo que
acontecen en Nápoles, de otoño pleno, que Gaya habría
saboreado sin duda. Un día en el que se transfiguran las
cosas, para aparecérsenos en toda su realidad, en toda su
verdad, como decía Gaya que hacía Velázquez con su
pintura. Como también logró hacer, a juicio de quien
escribe, el propio Gaya con su pintura y su escritura.
Desde la murciana Plaza de las Flores al golfo partenopeo.
Aquí esplenderán sus copas, sus acequias huertanas, sus
homenajes a los maestros. Su Italia. No hay itinerario más
secretamente coherente para el que lo sepa descubrir.
questa città, così vicina allo spirito della sua Murcia natale,
cosa tanto evidente in questo glorioso giorno di novembre nel
quale scrivo, un giorno di autunno pieno, di quelli che arrivano
come un dono a Napoli e che Gaya avrebbe senza dubbio
assaporato.
Un giorno nel quale le cose si trasfigurano, per apparirci in
tutta la loro realtà, in tutta la loro verità, come Gaya diceva che
Velázquez faceva con la sua pittura. Come anche riuscì a fare,
a giudizio di chi scrive, lo stesso Gaya con la sua pittura e la
sua scrittura.
Dalla Plaza de Flores di Murcia al golfo partenopeo. Qui
splenderanno i suoi bicchieri, i suoi canali nei campi, i suoi
omaggi ai maestri. La sua Italia. Non c’è itinerario più
segretamente coerente per colui che sappia scoprirlo.
Napoli, 3 novembre 2008
JOSÉ VICENTE QUIRANTE RIVES
D I R E C T O R D E L I N S T I T U T O C E R VA N T E S D E N Á P O L E S
D I R E T T O R E D E L L’ I N S T I T U T O C E R VA N T E S D I N A P O L I
El sentimiento de la pintura de Ramón Gaya
Il sentimento della pittura di Ramón Gaya
Cristina Campo
Nos encontramos en ese lugar misterioso
Siamo a quel luogo misterioso, l’incrocio
que es el cruce de lo temporal con lo eterno,
del temporale e dell’eterno, il perfetto com-
el perfecto cumplimiento en el perfecto des-
pimento nel perfetto disparire. In questo
aparecer. En este lugar (opuesto al histórico,
luogo (al contrario dello storico, che tenta
que intenta continuamente guiarnos en el
di continuo di ricondurci nel tempo) si po-
tiempo) se sitúa un crítico que es también un
ne un critico che é a sua volta un artista:
artista: el pintor español Ramón Gaya, au-
il pittore spagnolo Ramón Gaya, autore
tor de un breve libro: El sentimiento de la pin-
del piccolo libro: Il sentimento della pittura.
tura. La posición crítica de Gaya resulta hoy
La posizione critica di Gaya appare oggi
poco menos que escandalosa: se trata de la
poco meno che scandalosa: essa é la scon-
derrota de la historia, de la demolición de la
fita della storia, la demolizione della psico-
psicología y de la estética pura, en una pa-
logia, e dell’estetica pura, in una parola di
labra, de toda la crítica contemporánea de
tutta la critica d’arte contemporanea, e ap-
arte, y se advierte la directa relación con
pare la diretta eredità di colui che una
aquel que una mujer de talento definió co-
donna d’ingegno definì il primo critico, co-
mo el primer crítico, el que se limitó a
lui che si limitò ad annunziare: ‘Io vi bat-
anunciar: “Yo os bautizo con agua, pero de-
tezzo in acqua ma dietro me viene colui
trás de mí viene el que os bautizará con fue-
che vi battezzerà in fuocco e spirito.’
go y con espíritu”.
E’ chiaro che questo scandalo del critico-
Está claro que este escándalo del crítico-tes-
testimone implica tutti gli altri, tutte le
tigo implica a todos los demás, todas las es-
scandalose indifferenze: alla personalità,
candalosas indiferencias: la personalidad, la
alla passione, all’eroismo, alla belleza
pasión, el heroísmo, la belleza misma e inclu-
stessa e persino, in certo modo, alla giusti-
so, en cierto modo, la justicia y a la verdad,
zia e alla verità, poiché ‘la vera grandezza
porque “la verdadera grandeza quema todo
brucia tutto questo’. Ciò che simili uomini
esto”. Lo que tales hombres no encuentran
non trovano indifferente é una cosa sola:
Los pinos (desde la vía del Babuino) 1993. Gouache/ papel 46 x 62 cm
I Pini (da via del Babuino) 1993. Gouache su carta 46 x 62
Las rosas, 1948 Gouache/ papel 32 x 46 cm
Le rose, 1948 gouache su carta 32 x 46
Mujer en la barca, 1949 Gouache/ papel 31 x 45 cm
Donne sulla barca, 1949 gouache su carta 31 x 45
indiferente es una única cosa: la realidad,
bre no se salva por la justicia, sino por la fe”.
pues la realidad es el propio Dios en presen-
Toda pasión le es contraria, porque ésta no
cia y entre los dos términos de esta única co-
sólo no admite el abandono, sino que se
sa –Dios presente y Dios ausente–; nada de-
mueve en la esfera de lo imaginario, donde
be proyectar sombra ni obstaculizar, puesto
todo es posible y nada es fatal. Nada apa-
que el arte no es más que un medio, una
siona al verdadero artista, sino que todo lo
“transparencia”, una incuestionable forma
traspasa, como si fuera un portal abierto de
de coloquio entre Dios y Dios a través de un
par en par entre Dios y Dios, como los es-
hombre que sólo quiere no ser. El arte, escri-
tigmas atraviesan al santo que en verdad
be Gaya, no es como se ha dicho una corpo-
no es nada más que el Dios que él contem-
reidad, sino una concavidad… El arte pare-
pla: la realidad, el enano de la Corte, el ni-
ce llegarnos de muy lejos, pasar a través del
ño de Vallecas.
hombre, para luego desembarazarse de él
“Homenaje a Velázquez”, el tercer capítulo
como de una corteza y proseguir su camino.
del libro de Ramón Gaya, está entre los
De aquí el estorbo del estilo “en el que el ar-
ejemplos más misteriosos de ese responderse
te se refugia cuando se extravía”, dando lu-
con ecos que se da alguna vez entre el arte
gar al carácter, a la expresividad, al emprise
y la contemplación del arte. Es quizás la pá-
de la persona sobre la realidad. Pero para el
gina más hermosa de Ramón Gaya, porque
artista puro la creación no es más que obe-
para Ramón Gaya Velázquez es la realidad
diencia, respuesta a esa realidad que quiere
por excelencia, y de alguna manera su rea-
ser salvada, llegar a transparentarse a tra-
lidad. No se dan dos criaturas que hayan re-
vés de él, es decir, a través de un alma des-
cibido la iluminación de la misma fuente,
nuda (esta alma y no otra, sin embargo; y
por eso sucede que dos santos tengan poco
como el amor perfecto es impersonal, ade-
o nada que decirse, que dos artistas supre-
más de que no pueden existir dos amores
mos se mantengan casi indiferentes entre
igualmente posibles, Mozart desaparece de-
ellos, tan diferente fue en ellos el camino de
trás de la música, y Velázquez desaparece
la gracia, la aparición heráldica de Dios.
para que sus enanos se conviertan en Dios;
Ocurre de la misma manera en Ramón Ga-
sin embargo una batuta basta para desve-
ya que junto a Velázquez, junto a Shakespe-
larnos a Mozart, así como la línea de un pár-
are, junto a Mozart o junto a Cervantes no
pado a Velázquez.
reconozca a Juan Sebastián Bach; que su-
El arte no es por lo tanto problema, sino des-
ponga expresivo a Giotto, que no nombre a
tino”. Y eso excluye a priori todo aquello que
Masaccio. Estas tres grandes formas del divi-
no sea fe, pleno abandono, “porque el hom-
no vacío, de la nada celebrada por su secreto
14
la realtà, poiché realtà è Dio medesimo in
non solo non consente abbandono ma si
figure e tra i due termini di questa sola co-
muove nella sfera dell’imaginario, dove
sa -Dio presente e Dio assente- nulla deve
tutto é possibile, nulla inevitabile. Nulla
proiettare ombra, fare schermo: sicché l’ar-
appassiona il puro artista ma tutto lo at-
te stessa non è che un mezzo, una ‘traspa-
traversa, come un portale spalancato da
renza’ un ingiudicabile modo di colloquio
Dio a Dio, come le stimate attraversano un
tra Dio e Dio tramite un uomo che vuole
santo che veramente no sia più nulla fuir-
solo non esserci. L’arte, scrive Gaya, non é
ché il Dio che egli guarda: qui la realtà, il
como si é detto una corporeità ma una
nano di Corte, il fanciullo di Vallecas.
concavità... L’arte sembra giungere di mol-
‘Omaggio a Velasquez’, il terzo capitolo del
to lontano, passare attraverso l’uomo, in-
libro di Ramón Gaya, é tra gli esempi piu
di sbarazzarsi dell’uomo come di una cor-
misteriosi di quel rispondersi di echi che si
teccia e proseguire’.
dà qualche volta tra l’arte e la contempla-
Di qui l’ingombro dello stile ‘in cui l’arte si
zione dell’arte. Cert é la pagina piu bella
rifugia quando si travia’, dando luogo al
di Ramón Gaya perché per Ramón Gaya
carattere, all’espressività, all’ emprise della
Velasquez é la realtà per eccellenza, è in
persona sulla realtà. Ma nell’artista puro
qualche modo la sua realtà. Non si danno
la creazione é nulla piu che obbedienza,
due creature che abbiano ricevuto l’illumi-
risposta a quella realtà che vuol essere sal-
nazione dalla stessa fonte, per questo ac-
vata, fatta trasparente attraverso di lui, at-
cade che due santi abbiano poco o nulla
traverso cioe un’anima nuda, (Quell’ani-
da dirsi, che due supremi artisti rimanga-
ma e non un’altra tuttavia; e come l’amo-
no pressoché indifferenti l’uno all’altro,
re perfetto é impersonale e pure non pos-
tanto stranieri furono in loro i modi della
sono esistere due amori ugualmente pos-
grazia, le apparizioni araldiche di Dio. Ac-
sibili, così Mozart scompare oltre la mu-
cade allo stesso modo che Ramón Gaya
sica, Velasquez perché i suoi nani ridi-
non riconosca, accanto a Velasquez, a Sha-
vengono Dio; eppure una battuta basta a
kespeare, a Mozart e a Cervantes, Giovan-
svelarci Mozart, la linea di una palpebra
ni Sebastiano Bach; che imagini ancora es-
Velasquez).
pressivo Giotto, che non acceni a Masaccio.
‘L’arte non é dunque problema ma desti-
Queste tre grandi forme del divino vuoto,
no’. E ciò esclude a priori quanto non sia
del nulla celebrato dal suo patrono segreto,
la fede, il pieno abbandono, ‘perché l’uo-
San Juan de la Cruz, non sono le sue forme
mo non si salva con la giustizia ma con la
o non lo sono ancora. O é questione di lati-
fede’. Ogni passione vi é contraria perché
tudine. Il vuoto di Ramón Gaya é pur sem-
15
El embarcadero de Chapultepec 1949.
Gouache/ papel 42 x 60 cm
L’imbarcadero di Chapultepec 1949
Gouache su carta 42 x 60
jefe de filas, San Juan de la Cruz, no son sus
pre un vuoto spagnolo, bianco-nero, con-
formas, o no lo son de momento. O es cues-
sunto e raggiante.
tión de latitud. El vacío de Ramón Gaya
L’intero libro é del resto una serie di tan-
siempre es también un vacío español, blan-
genti fulminee, prive di ogni sistema appa-
co-negro, consumido y radiante.
rente, una serie di approssimazioni folgo-
El libro entero es, por lo demás, una sucesión
ranti e di esatte iperboli, un diario sigilla-
de toques fulminantes, carente de un siste-
to e lampante scritto in una lingua che é
ma aparente, un conjunto de aproximacio-
ancora (e non é questo il suo minor fasci-
nes fulgurantes y de precisas hipérboles, un
no) prigioniera di quella stessa espressivi-
diario sellado y clarísimo, escrito en una len-
tà che con ogni parola demolisce. Se si po-
gua que es no obstante (y no es este su en-
tesse concepire un libro scritto dal Greco
canto menor) prisionera de la misma expre-
con gli occhi fissi a Velasquez, esso sareb-
sividad que con cada palabra deshace. Si se
be, mi sembra, questo libro. Uno scrittore
pudiera concebir un libro escrito por el Gre-
italiano preferì paragonare Gaya ad uno
co con los ojos fijos en Velázquez, ése sería,
di quei santi islamici che corrono di villag-
me parece, este libro. Un escritor italiano ha
gio in villaggio mormorando parole che
preferido parangonar a Gaya con uno de
suonano insensate; eppure nessuna di esse
esos santos islámicos que van de pueblo en
é senza fondamento: la muove il vento
pueblo murmurando palabras que suenan
‘che non sai di dove venga né dove vada’,
insensatas; y sin embargo ninguna de ellas
impuro ed assoluto: riceverne o no il mes-
carece de fundamento: las mueve el viento
saggio é anche questo un modo di destino.
“que no se sabe de dónde viene ni a donde
va”, impuro y absoluto: recibir o no el mensaje es también un modo de destino.
Roma, 1960
16
Las luces del Ponte Vecchio, 1958 Gouache/ papel 23 x 29 cm
Le luci del Ponte Vecchio, 1958 Gouache su carta 23 x 29
17
Gaya: la elegancia del realismo
Gaya: l’eleganza del realismo
Leonardo Cammarano
En Ramón Gaya revive con nuevo garbo la
In Ramón Gaya rivive con movenze nuo-
tradición ibérica del realismo. Realismo: el
ve la tradizione iberica del realismo. Realis-
arte es imaginación, mas la imaginación
mo: l’arte è fantasia, ma la fantasia –como
–como dice Giambattista Vico– es “memoria
dice Giambattista Vico- è “memoria dilata-
dilatada y compuesta” o sea, consecuencia
ta e composta”, ovvero risultato, e fonte, di
y fuente de conocimiento. Este realismo, al
conoscenza. Questo realismo, che diremmo
que llamaremos “filosófico” para distinguir-
“filosofico” per distinguerlo dalle pedisse-
lo de la servil fidelidad a una “realidad” ma-
que fedeltà ad un malinteso “vero” –natu-
lentendida –naturalismo, realismo, “realis-
ralismi, verismi, “realismi socialisti”, etc.–
mos socialistas”, etc.–, en España es mani-
in Spagna è notoriamente amaro (dal La-
fiestamente áspero (de El Lazarillo a Zurba-
zarillo a Zurbarán, dal pícaro al regale Ve-
rán, del pícaro al regio Velázquez, de la atroz
lázquez, dall’atroce Celestina al malinconi-
Celestina a la melancólica sonrisa del divino
co sorriso del divino Cervantes, etc.), ma ve
Cervantes, etc.), pero existe una versión ita-
n’è una versione italiana: quella veneta,
liana, la véneta, en la que esto se reviste de
dove esso si riviste di dolci ornamenti e si fa
refinados ornamentos y se hace serena cele-
serena celebrazione dell’esistente. Nei due
bración de lo existente. En ambos casos, sue-
casi, sogno e miraggio sí, ma nutriti dalla
ño y espejismo, sí, pero nutridos de la fre-
frequentazione del reale: oggettivismo este-
cuentación de lo real: objetivismo estético
tico che sottolinea il primato di quella
que subraya la preeminencia de aquella
Sachlichkeit che Shopenhauer considera
Sachlichkeit que Shopenhauer considera
costitutuva del Genio.
constitutiva del Genio.
Questo realismo “filosofico” non è diffuso,
Este realismo “filosófico” no es muy fre-
in pittura. Turner e gli Impressionisti ne sa-
cuente en pintura. Turner y los Impresio-
ranno l’apparizione ottocentesca. E, come
nistas serán su aparición en el siglo XIX. Y
tutte le cose di buena qualità, non è conta-
como todas las cosas de buena calidad, no
gioso: esempio, la vicenda dello Spagnolet-
es contagioso; valga, como ejemplo, el ca-
to. Il Ribera giunge in Italia e somma al suo
so del Españoleto. Ribera, al llegar a Italia,
realismo le truculenze caravaggesche. Ma
El Palatino, 1966 Gouache/papel 50 x 43 cm
Il Palatino, 1966 Gouache su carta 50 x 43
suma a su realismo las truculencias cara-
un límpido vaso llega a ser tregua en el
vaggiescas. Pero su sulfúrea realidad hispá-
tiempo, pretexto para la meditación. Es co-
nica no es percibida por nosotros, sino que
mo si instituyera una tácita dicotomía: de
más bien es incluida en el juego de nuestro
un lado, la materia, que es opaca persisten-
“barroco permanente” y transformada en
cia; del otro, la realidad con su acontecer,
un naturalismo vernáculo que, siendo retó-
con su luz y sus reflejos, que es transparen-
rica del realismo, es la negación de éste.
cia evanescente. Como siempre es, por lo de-
Pues bien, Ramón Gaya siente, intuye una
más, la revelación de lo real; en la realidad
nueva síntesis de las dos grandes tradiciones
no se está, a ella se llega siempre o se parte
pictóricas, la española y la véneta. Por cier-
siempre de ella. He aquí esa necesidad de
to, narrar eso que es requiere una muy ar-
concavidad para la pintura que Gaya teori-
dua “fantasía”: este es el sentido de aquella
za en sus escritos y a la que responde, reali-
doble tradición. Pero ¿dónde está, pues, ubi-
zándola, en sus obras.
cada por Gaya esta realidad correctamente
Y además, la realidad se resiste; al principio
entendida como depósito de la verdad? Yo
resulta indescifrable porque habla demasia-
he sospechado siempre que para responder
do; es necesaria una especie de ausencia, un
a esta pregunta es importante tener en cuen-
alejarse, un silencio que la haga comprensi-
ta, precisamente, su predilección por Vene-
ble distanciándola. La “concavidad” acoge
cia (el agua, los reflejos de la laguna, las
la realidad, hace resonar el mensaje desli-
diáfanas vidrieras, los lívidos espejos, los es-
gándolo de la muda plenitud. De aquí el
pejismos). El hecho es, creo, que Gaya intu-
maravilloso valor como instrumento de co-
ye la materia como máscara de lo real y, en
nocimiento del recuerdo, de la poesía, de la
cambio, siente esto, lo real, como aconteci-
nostalgia, del sueño.
miento. Me viene a la memoria una obser-
Por consiguiente, el realismo de Gaya se dis-
vación de Walter Benjamín: la luz le añade
tancia aristocráticamente de las cosas. De la
historia a las cosas, transformando en acon-
pintura veneciana extrae la intuición de la
tecimientos las imágenes. Pues bien, el líqui-
necesidad de una renovada disolución del
do elemento del agua es el mensajero de la
contenido, acentuando, por deseo de com-
luz en la inerte secuela de las cosas. La luz,
prensión, el propio valor de pura forma. Una
así sentida, sirve para disolver el burdo en-
primera síntesis definitoria de la pintura de
gaño de la materia y para identificar la re-
Ramón Gaya podría consecuentemente ser
alidad en su rápido acontecer y en la siem-
ésta: un realismo aristocrático, un lenguaje
pre renovada síntesis del devenir. Es así,
“cóncavo”, sobrio, que se vale de la distan-
creo, como para Gaya una rosa inmersa en
cia como medio de intuición y que a través
20
Café Florian, Venecia, 1953. Pastel/papel 28 x 37 cm
Caffè Florian, Venezia. 1953 Pastello su carta 28 x 37
Puente de la Academia con lluvia, 1953. Gouache/papel 27 x 20 cm
Ponte dell’Accademia con pioggia, 1953 Gouache su carta 27 x 20
la sua sulfúrea verità ispanica non é senti-
tuisse una tacita dicotomia: da un lato la
ta, da noi; viene immesa nei giuochi del
materia, ch’è opaca persistenza; dall’altro
nostro “barroco permanente” e trasforma-
la realtà col suo trascorrere, con la sua lu-
ta in un naturalismo vernacolare che, in
ce ed i suoi riflessi, che è trasparenza dile-
quanto retorica del realismo, é la negazio-
guante. Como sempre è, del resto, la rive-
ne di questo.
lazione del vero: nel vero non si sta; ad es-
Ebbene, Ramón Gaya sente, intuisce una
so sempre si giunge, o da esso sempre si
nuova sintesi tra le due grandi tradizioni
parte. Ecco quella richiesta di concavità,
pittoriche spagnola e veneta. Certo: narra-
per la pittura, che Gaya teorizza nei suoi
re ciò che è richiede ardua “fantasía”: ques-
scritti e a cui risponde, realizzandola, ne-
to il senso di quella doppia tradizione. Ma
lle sue opere.
dove è poi ubicato, per Gaya, questo reale
E poi, la realtà fa ressa; riesce, alla prima,
correttamente inteso come serbatoio di ve-
indecifrabile perchè parla troppo; occorre
rità? Io ho sempre sospettato che, per ris-
una sorta de assenza, un appartarsi, un si-
pondere a questo interrogativo, sia impor-
lenzio che la faccia comprensibile distan-
tante tener conto propio della sua predile-
ziandola. La “concavità” accoglie il reale,
zione per Venezia (le acque, i reflessi lagu-
ne fa risuonare il messaggio, svincolando
nari, le diafane vetrate, i lividi specchi, i
questo dalla mutua pienezza. Di qui il me-
miraggi). Il fatto è, io penso, che Gaya in-
raviglioso valore di conoscenza del ricordo,
tuisce la materia como maschera del reale,
della poesia, della nostalgia, del sogno.
e invece sente questo, il reale, come evento.
Il realismo di Gaya dunque aristocratica-
Ripenso ad un’osservazione di Walter Ben-
mente si distanzia dalle cose. Dalla pittura
jamin: la luce aggiunge storia alle cose,
veneziana trae l’intuizione della necessità
trasformando in eventi le immagini. Ebbe-
d’un rinnovato dissolvimento del contenu-
ne, il liquido elemento dell’acqua è l’am-
to, accentuando per amore di comprensio-
basciatore della luce nella inerte sequela
ne il propio valore di pura forma.
delle cose. La luce, così sentita, vale a dis-
Una prima sintesi definitoria della pittura
solvere il greve inganno della materia ed a
di Ramón Gaya potrebbe dunque essere
individuare la realtà nella leggerezza de-
questa: un realismo aristocrático, un lin-
ll’accadere, nella sempre innovate sintesi
guaggio “concavo”, asciutto, che si avvale
del divenire. É in questo modo che per Ga-
della lontananza come mezzo d’intuizione,
ya, io credo, una rosa immersa in un lim-
e che attraverso questo modo del contem-
pido bicchiere diventa tregua nel tempo,
plare consegue la liberazione dal trágico.
pretesto di meditazione. É como se egli isti-
Di questo aristocratismo proteso –direi
21
El pañuelo de Dª Mariana 1990. Gouache/papel, 61 x 45 cm
Il fazzoletto di Doña Mariana (Signora Mariana), 1990
Gouache su carta 61 x 45
de este modo de contemplar consigue la li-
Svevo; de Velázquez a Valdés Leal o a Monet.
beración de lo trágico.
Además, el realismo es algo mucho más di-
De esta aristocracia que tiende –lo diré hei-
vertido de lo que se piensa, hasta por los mo-
deguerianamente– a la captura del Ser (que
dos de expresión de su lenguaje. Una gran
además, lejos de toda retórica, es el carácter
parte de sus “signos” pasa de manera alta-
de las cosas), viene a ser un síntoma la sere-
mente cifrada y sintética, y por lo tanto mis-
na exclusión de cualquier indicio o sombra
teriosa, como ocurre en las novelas de intri-
de “manifiesto” o de tema (la razón de ser
ga... Como es el caso, precisamente, de las
de la política, las diferentes declaraciones de
telas y de los dibujos de Gaya.
intenciones, o de guerra, tan difundidas en
Veamos: ¿por qué la página de Dostoyewsky
el “arte” plebeyo y tan caras a éste). Noble-
es de color canela mientras que la del Qui-
mente apartada, la pintura de Gaya no se
jote es, sin embargo, de un blanco deslum-
“compromete” por la sencilla razón de que
brante atravesado por reflejos de oro? Aquí,
ya está comprometida con la única tarea
por lo tanto, un importante componente de
que le incumbe. Ni pretende decir algo: su si-
la escena –la identificación del fondo, del
lencio habla por sí solo. Metafóricamente es-
ambiente vivido- nos es trasmitido por cami-
ta característica, el silencio, es corroborado
nos secretos. E incluso: ¿cómo es posible –es
en aquellos Homenajes que Gaya dedica a
la célebre observación de Gustave Flaubert–
los grandes artistas del pasado: telas en las
que la página cervantina nos muestre, sin
cuales aparece primeramente esa “maravi-
mostrárnoslos, los paisajes y los cielos de La
lla” que, según Platón, es la puerta de entra-
Mancha? ¿Y cómo es que en El coloquio de los
da de la idea. La maravilla hace callar el ple-
perros, cumbre altísima de la literatura mun-
beyo estruendo de los “manifiestos” haciendo
dial, según Américo Castro, percibimos con
posible que la realidad misma se manifieste.
claridad, sobre el fondo de la narración, los
En estos tristes tiempos que corren (aunque,
barrios sevillanos –ésos y no otros– y adver-
tal vez, “los tiempos que corren” sean siem-
timos en la lejanía, en el silencio de la no-
pre tristes), algún ávido de trivialidad po-
che, el suave apoyo sonoro andaluz?
dría sospechar que este realismo fuese de-
El realismo –esta es la verdad– agarra el hi-
masiado… frugal. Bien al contrario: las más
lo de lo real e instituye un precario equilibrio
jugosas y ricas experiencias estéticas –tan ri-
que, mientras dura, genera prodigios y ma-
cas y jugosas que hasta pueden parecer vi-
gia. Es aquí, en esta difícil zona, donde se ori-
ciosas– nos han sido otorgadas precisamen-
gina el arte de Gaya. He admirado a menu-
te por las obras más ascéticamente objetivas
do de qué modo, con unos leves trazos y cier-
u objetivísticas: de Cervantes a Proust o a
tas tonalidades sutiles, consigue identificar
22
Homenaje a Carpaccio (La bata morada) 1985
Gouache/papel 50 x 64 cm
Omaggio a Carpaccio. La vestaglia viola, 1985. Gouache
su carta 50 x 64
heideggerianamente– alla cattura dell’ Es-
altamente cifrata e sintetica, dunque mis-
sere (che poi, fuor d’ogni retorica, è il carat-
teriosa, alla maniera dei romanzi gialli...
tere delle cose), è sintomo la serena esclu-
Come è appunto il casi de le tele e dei di-
sione d’ogni ombra di “manifesto”, o tema
segni di Gaya.
(l’esserci della politica, le varie dichiarazio-
Vediamo: perchè mai la pagina di Dosto-
ni d’intenti, o di guerra, così diffuse nell’
ewskij è di color cannella, mentre quella
“arte” plebea ed a questa tanto care).
del Quijote è invece d’un accecante bianco
Nobilmente appartata, la pittura di Gaya
percorso da riflessi d’oro? Qui dunque una
non “s’impegna” per la semplice ragione
rilevante componente del quadro -l’identi-
ch’è già impegnata nel solo compito che le
ficazione del fondale, dell’ambiente vissu-
spetti. Né intende dire alcunché: il suo si-
to- viene trasmessa per vie segrete. Ancora:
lenzio parla quanto basta. Metaforica-
perchè mai –è la celebre osservazione di
mente questo carattere, il silenzio, viene
Gustave Flauvert– la pagina cervantina ci
ribadito in quegli Omaggi che Gaya dedi-
mostra, senza mostrarceli, i paesaggi ed i
ca ai grandi artisti del passato: tele nele
cieli della Mancia? E como mai ne El colo-
quali primeggia quella “meraviglia” che,
quio de los perros, apice estremo della let-
secondo Platone, è la porta d’ingresso de-
teratura mondiale secondo Américo Cas-
ll’Idea. La meraviglia fa tacere il plebeo
tro, noi scorgiamo distintamente sullo sfon-
frastuono dei “manifesti” en rende mani-
do della narrazione i barrios sivigliani
festa la realtà stessa.
–quelli, e non altri– e avvertiamo in lonta-
Coi tristi tempi che corrono (ma forse “i
nanza, nel silenzio notturno, la dolce co-
tempi che corrono” sono sempre tristi), a
lonna sonora andalusa?
quelque affamato di banalità potrebbe ve-
Il realismo –questo è il fatto– aferra il ban-
nire il sospetto che questo realismo sia trop-
dolo del reale e instituisce un precario equi-
po... frugale. Ben al contrario: le piu succo-
librio che, finché tenuto, genera prodigi e
se e riche esperienze estetiche -tanto ricche
magìe. É qui, in questa difficile zona, che si
e succose da riuscire viziose- ci sono conces-
muove l’arte di Gaya. Il ho spesso ammira-
se proprio dalle opere più asceticamente
to come, da pochi tratti leggeri e tonalità
oggetive o oggettivistiche: da Cervantes a
sottili, egli giunga ad identificare atmosfe-
Proust a Svevo; da Velázquez a Valdés Leal
re complesse e ad istituire imprevedute “si-
a Monet. E poi, il realismo è cosa più diver-
nestesie”. Dalle sue nature morte promana
tente di quanto si pensi, anche per i modi
una raffinata determinazione a disinteres-
di espressione del suo linguaggio. Gran
sarsi delle relazioni pratiche tra le cose, ed
parte del suo “segnale” passa in maniera
a celebrare dell’esistente soltanto i tratti
23
atmósferas complejas e instituir imprevistas
ción diremos: la pintura de Gaya es de un re-
“sinestesias”. De sus naturalezas muertas se
alismo lacónico, “cóncavo”, sumamente ele-
desprende una refinada determinación por
gante, en el que la extrema sobriedad de la
desinteresarse de las relaciones prácticas en-
forma es la negación misma del barroco co-
tre las cosas y celebrar de lo existente sólo
mo categoría de arte.
sus rasgos más ocultos. Del mundo que con-
Hay que señalar brevemente aún cierta cua-
sigue crear, lo banal está severamente ex-
lidad del realismo que genera lo que yo lla-
cluido. Estoy extraordinariamente agradeci-
maría “sinestesias por absurdo”. Aquellas
do a Ramón Gaya por esta circunstancia: ha
en virtud de las cuales Swann, por ejemplo,
elevado la delicadeza a norma de vida.
describe con todo detalle el rostro de Odette
¡Cuán a menudo, ante sus retratos (recuer-
de Crécy comparando su aspecto con el sa-
do uno de Tomaso Carini, que se me quedó
bor ácido de un vaso de vino blanco. Robert
vivamente grabado), nos encontramos sa-
Musil caracteriza como sigue la panorámica
biendo ideas y sentimientos, esperanzas y
aparición del curvo horizonte marino: un
arrière pensées de la persona retratada! Es el
cañonazo seguido del abrirse de un abanico.
laconismo de la expresión conseguida. (Vé-
Proust afirma el carácter de un amable re-
ase, por ejemplo, cómo Cézanne finalmente
cuerdo diciéndolo “miniado de oro y de in-
“habla”, y habla claro, sólo en alguna de
destructible azul”. Quiero decir que la falta
sus acuarelas apenas esbozadas de pinos
de conexión entre los medios y el resultado
provenzales.) Y de Gaya recuerdo también
no puede ser más completa y que sólo a pos-
pequeñas obras verdaderamente geniales;
teriori la necesidad insustituible de aquel ne-
quiero decir, misteriosas: retratitos a lápiz,
xo se revela de manera absoluta. Del mismo
perfiles perfectamente individualizados in
modo ocurre en el lenguaje de Gaya. Del
absentia, a veces sin más que por interrup-
amarillear de una pared vemos surgir, jun-
ción física del trazo (!); paisajes venecianos
to a un elegante juicio negativo, el aburri-
captados con ligeras alusiones que son casi
miento de una siesta en la ciudad. Y asimis-
omisiones... ¡Geniales omisiones!
mo, de una rosa que parece estar haciendo
Pero este decir casi callando, este subrayar
tintinar un diáfano vaso, la alegría de una
omitiendo, ¿no es quizás la definición mis-
mañana laboriosa, una efervescente espe-
ma de la elegancia? Hablaba yo antes del
ranza; de un escorzo del Rialto recorrido por
permanente barroco italiano, en el cual, por
apresurados transeúntes surge también no
el contrario, al exceder la forma del conteni-
sólo el olor salobre de la laguna, el rumor de
do, se genera una especie de pesadez. Conti-
la corriente e incluso –por qué no– el tufillo
nuando con nuestro intento de caracteriza-
a frito de una trattoria vecina, sino hasta ese
24
Los baños del Tévere, 1971 Gouache/ papel 31 x 40 cm
I Bagni del Tevere, 1971 Gouache su carta 31 x 40
El Coliseo, Roma. 1956 Gouache/ papel 39 x 50 cm
Il Colosseo, Roma. 1956 Gouache su carta 39 x 50
nascosti. Dal mondo che’egli riesce ad isti-
chiamerei le “sinestesie per assurdo”. Que-
tuire, il banale viene severamente espulso.
lle in forza delle quali, ad esempio, Swann
Io sono estremamente grato a Ramón Ga-
descrive compiutamente il volto di Odette
ya di questa circostanza: egli eleva la finez-
de Crécy paragonandone l’aspetto al sapo-
za a norma di vita. Quanto sposso, dai suoi
re acidulo d’un bicchiere di vino bianco.
ritratti (ne ricordo uno di Tomaso Carini,
Robert Musil caratterizza como segue la pa-
che m’è rimasto impresso per icasticità), ci
noramica apparizione del curvo orizzonte
troviamo a sapere idee e sentimenti, spe-
marino: un colpo de cannone seguito da-
ranze ed arrière-pensées del soggetto! È il
ll’apertura di un ventaglio. Proust ferma il
laconismo dell’espressione conseguita. (Si
carattere d’un amabile ricordo dicendolo
veda, ad esempio, come Cézanne final-
“miniato d’oro e d’indistruttibile azurro”.
mente “parli”, e parli chiaro, solo in certi
Voglio dire: la sconessione tra mezzo e risul-
suoi appena accenatti acquerelli di pini
tato non potrebbe essere più completa, e so-
provenzali). E di Gaya ricordo ancora pico-
lo a posteriori la necessità insostituibile di
le opere davvero geniali, dico misteriose: ri-
quel nesso si revela in tutta la sua assolu-
trattini a matita, profili perfetttamernte in-
tezza. Non altrimenti accade nel linguag-
dividuati in absentia, talvolta addiritura
gio di Gaya. Dal giallore d’una parete ecco
per fisica interruzione del tratto(!); paesag-
venir fuori, insieme ad un elegante giudi-
gi veneziani colti con leggeri accenni che
zio negativo, la noia d’un pomeriggio citta-
sono quasi omissioni... Geniali omissioni!
dino. Ed ecco, da una rosa che sembra far
Ma questo dire quasi tacendo, questo sotto-
tintinnare un diafano bicchiere, la gioia
lineare omettendo, non è forse la definizio-
d’un mattino operoso, una effervescente
ne stessa dell’ eleganza? Parlavo prima di
speranza. Ecco, da uno scorcio del Rialto
permanente barroco italiano: dove, all’in-
percorso da frettolosi passanti, no solo l’o-
verso, la forma eccedendo sul contenuto ge-
dore di salmastro della laguna, il frusciare
nera una sorta di pessanteza. Proseguendo
della corrente ed anche -perché no- il sen-
nel nostro tentativo di caratterizzazione di-
tore di fritti d’una vicina trattoria, ma an-
remo: la pittura di Gaya è un realismo la-
che quel peculiare, disorientante sentimen-
cónico, “concavo”, sommamente elegante,
to di stupore innanzi all’esistente che solo
in cui l’estrema asciutezza della forma è la
Venezia sa suscitare nel nostro animo. Ed
negazione stessa del barroco come catego-
ecco ancora, da un appena accennato “at-
ría dell’arte.
tico” dai vetri inclinatti sui pini di Villa
C’è ancora da accenare brevemente a cer-
Borghese, la sottile e greve disperazione se-
ta dote del realismo che genera quelle ch’io
rale delle giornate romane...
25
peculiar, desconcertante sentimiento de es-
Di Gaya scrittore taccio: sarebbe un discor-
tupor ante lo existente que sólo Venecia sa-
so lungo, cercar di analizzare la sua paro-
be suscitar en nuestro ánimo. Y aún más, de
la scritta, sensibile sismografo delle onde
un ático apenas indicado, con los cristales
dei giorni. Ed anche nulla dirò (fedele ai
orientados hacia los pinos de Villa Borghe-
convincimenti di Benedetto Croce e di
se, la sutil y grave desesperación vespertina
Proust, che condivido “contro Sainte-Beu-
de los días romanos… De Gaya escritor, na-
ve”), di Ramón Gaya persona. Ma è una ri-
da diré: tendría que alargarme demasiado
nuncia amara: perché l’uomo è inimitabi-
para intentar analizar su palabra escrita,
le esempio di vocazione d’arte: vibratile
sensible sismógrafo de los vaivenes de los dí-
sensibilità; lampeggiante penetrazione
as. Y nada diré tampoco (fiel a las conviccio-
delle cose; attitudine alla creazione di me-
nes de Benedetto Croce y de Proust, que com-
tafore eleganti, prima facie arbitrarie ma
parto “contra Sainte-Beuve”) de Ramón Ga-
poi impeccabilmente motivate; atteggia-
ya como persona. Pero es una amarga re-
mento concretista, privo d’ogni plebeo ac-
nuncia, porque el hombre es un ejemplo in-
cenno di sogni a buen mercato, pronto ad
imitable de vocación artística: vibrátil sensi-
accogliere i messaggi del reale, ed a farli
bilidad, deslumbrante penetración de las co-
risuonare forte, per loro maggior gloria.
sas; aptitudes para la creación de metáforas
Insomma, di Gaya persona dirò solo ques-
elegantes, prima facie arbitrarias, pero des-
to: è egli talmente tutt’uno con il suo pit-
pués impecablemente motivadas; comporta-
torico destino, che chi l’ha conosciuto ha
miento conclusivo, libre de cualquier indicio
l’impressione di aver frequentato, raro pri-
plebeyo de sueños baratos, dispuesto a aco-
vilegio, un araldo della Pittura stessa.
ger los mensajes de la realidad y a hacerlos
resonar con fuerza para mayor gloria de ésta. De Gaya persona, en fin, diré sólo esto:
es de tal manera un todo con su pictórico
destino, que quien lo ha conocido tiene la
impresión de haber frecuentado, raro privilegio, a un heraldo de la Pintura misma.
Italia, 1995
Traducción de I.V. 1995
26
La Piazzeta, Venecia (San Marco y el Ducale), 1953 Gouache/ papel 28 x 36 cm
La Piazzetta, Venezia, 1953 Gouache su carta 28 x 36
27
El problema de la elegancia
Il problema dell’eleganza
Leonardo Cammarano
Ya he manifestado en otra ocasión mi ad-
Ho espresso in altra occasione la mia am-
miración por Gaya, el pintor y el escritor.
mirazione per Gaya pittore, e anche scrit-
Hoy trataré de analizar brevemente una
tore. Qui tratto brevemente di un carattere
característica de su obra que considero im-
della sua opera che ritengo importante.
portante.
Condivido l’idea, che da Socrate giunge ad
Comparto la idea, que desde Sócrates llega
Ortega y Gasset (Meditación del Quijote),
a Ortega y Gasset (Meditaciones del Quijote),
al Proust del Temps retrouvé, a Croce, della
al Proust del Temps retrouvé o a Croce, de la
relativa independenza dell’Io ermpirico
relativa independencia del Yo empírico res-
dall’ Io creatore. Voglio dire, sono anche io
pecto del Yo creador. Quiero decir con esto
“contre Sainte-Beuve”.
que también yo estoy “contra Sainte-Beuve”.
Orbene, presso Ramón Gaya (ed è questo
Ahora bien, a propósito de Ramón Gaya (y
il primo rilievo che la sua arte ci impone)
ésta es la primera evidencia que su obra nos
tale dicotomía sbiadisce, ma in modo op-
impone) tal dicotomía se desvanece, pero en
posto a quello oggi usuale: per inibizione
sentido contrario al que hoy es habitual: por
del primo Io, e non viceversa. Il che, nella
inhibición del primer Yo, y no al revés. Cosa
sua opera, è documentato da un’impecca-
que en su obra queda demostrado por la im-
bile assenza di quelli che Croce chiamava
placable ausencia en ella de lo que Croce de-
“praticismi”: note patetiche, self-coddling,
nominaba “practicismos” esto es, anotacio-
autobiografismi, tòpoi letterari, pavoneg-
nes conmovedoras, “self-coddling”, auto-
giamenti vari. Ci sta innanzi un Io inte-
biografismos, tòpoi literarios, ostentacio-
gralmente oggettivato, agile interlocutore
nes de diversa índole. Nos hallamos ante
delle circostanze e sottile creatore di senso:
un Yo íntegramente objetivado, ágil interlo-
un Io concavo, direbbe lo stesso Gaya (ed è
cutor de las circunstancias y sutil creador de
interessante notare che A. Reyes, a propo-
sentido: un Yo cóncavo, diría el propio Gaya
sito di Mallarmé, per esplicitare lo stesso
(y es interesante notar que Alfonso Reyes, a
caratter adopera lo stesso aggetivo).
propósito de Mallarmé, para explicar dicha
Qui parlo di obiettivismo, e non di realis-
característica adopta el mismo adjetivo).
mo, sia per schivare le connotazioni spesso
Hablo aquí de objetivismo, y no de realismo,
rozze che gravano sul secondo vocablo, sia
II Homenaje a Tiziano 1951. Gouache/ papel 43,5 x 30 cm
II Omaggio a Tiziano 1951 Gouache su carta 43.5 x 30
Homenaje a Ensor, 1987. Gouache/ papel 60 x 45 cm
Omaggio a Ensor, 1937 Gouache su carta 60 x 45
bien para esquivar las connotaciones a me-
en el que la discreción del Yo llega hasta tal
nudo negativas que pesan sobre dicha pala-
punto que casi nos lleva a imaginar a un
bra, bien para subrayar un uso del Yo en el
Cervantes conducido por don Quijote…, pro-
cual, para la capturan del objeto, la sensibi-
vocando con esto la legítima protesta de don
lidad no basta (algo que Gaya sabe muy
Américo Castro. Pensemos, por ejemplo, en
bien: “la sensibilidad es un don -escribe- de
el Viaje del Parnaso, estupendo documento
unos dioses menores”).
de ese equilibrio, en el cual Cervantes logra
Me viene a la memoria, sin embargo, aque-
enumerar sus muchos méritos sin abando-
lla especial objetividad que G.B. Vico llama-
nar un conmovedor semblante de modestia.
ba fantasía, o, añadía, memoria dilatada y
Ahora bien, es precisamente a causa de una
compuesta. Repito: fantasía o memoria dila-
extrema objetivación del Yo por lo que en
tada y compuesta. Se trata de esa extraordi-
Ramón Gaya la pintura (arte habitualmen-
naria cualidad humana por la cual, como a
te un tanto oleosa, culinaria, empapada de
menudo experimentamos en la vida cotidia-
“oficio” y de algo peor, de complacencia en
na, de dos personas sometidas a una misma
el oficio) se hace gesto diáfano y refinada
situación compleja, sería la más dotada de
contemplación. Con toda su carga de signi-
fantasía la que mejor comprendería. Existe,
ficado, véanse si no sus retratos, sus figuras,
en fin, una especie de síntesis a priori estéti-
sus atmósferas. O su escritura, de un fuerte
ca que confía a nuestra atención ambas ver-
laconismo algunas veces. Por ejemplo, en
tientes, y por ese motivo una provechosa re-
Venecia: “el oleaje sobre los escalones de
lación estética debe ofrecer un puesto muy
mármol…”. En este caso la “memoria dila-
importante al propio objeto. En pocas pala-
tada y compuesta” de Vico ha cumplido per-
bras, existe el “cóncavo”, imaginativo Yo
fectamente su tarea. Un decir que es a la vez
creador, y no, ciertamente, el “convexo”, ex-
un no decir, según la bella definición que
pansionista Yo empírico. Y ese sería precisa-
Ortega da al arte verdadero.
mente el carácter del generoso (no encuen-
De manera consciente o inconsciente, este
tro otro adjetivo más desprovisto de artificio)
tema de la objetividad es preocupación cons-
arte de Ramón Gaya.
tante de los artistas más grandes. Así es, por
De este modo del ser, única vía de acceso a
ejemplo, en el caso de Proust, que paradóji-
la Sachlichkeit, a la objetividad verdadera,
camente pasa del Santeuil al “yo narrador”
España ofrece notoriamente ejemplos excel-
pare evitar las trabas del sujeto (de lo dicho
sos, podría decir que máximos. Me basta ci-
da fe su antiesnobismo, tan bien individuali-
tar el real y aristocrático registro de Veláz-
zado por J.F. Revel). Martin du Gard, que in-
quez, o el sutilísimo equilibrio cervantino,
tenta muy en serio una “literatura sin autor”:
30
La Pietá, Venecia 1981. Acuarela/ papel 30 x 44 cm
La Pietà, Venezia, 1981 Acquerello su carta 30 x 44
per sottolineare un ruolo dell’Io in cui,
ciò le legittime proteste di don Américo
per la cattura dell’oggetto, la sensibilità
Castro. Si pensi ad esempio al Viaje al Par-
non basta (cosa che Gaya sa molto bene:
naso: stupendo documento di questo equi-
“la sensibilità è un dono –scrive– di dei
librio, in cui Cervantes riesce ad enumera-
minori”). Occorre, invece, quella partico-
re i molti suoi meriti senza abbandonare
lare oggettività che G.B. Vico chiamaba
un commovente sembiante di modestia!
fantasia, ovvero, aggiungeva, memoria
Orbene, è appunto per una estrema obiet-
dilatata e composta. Ripeto: “fantasia,
tivazione dell’Io che in Ramón Gaya la
ovvero memoria dilatata e composta”. È
pittura (arte solitamente un po’ oleosa,
quella straordinaria qualità umana per
culinaria, intrisa di “mestiere” e, talora
la cuale, come spesso sperimentiamo ne-
peggio, di compiacimenti di mestiere) si fa
lla vita d’ogni giorno, di due persone
gesto diafano e raffinata contemplazione.
messe alla prese con una situazione com-
Con fortissima pregnanza: si vedano certi
plessa, è la persona più dotata di fantasia
suoi ritratti, le sue figure, le sue atmosfe-
quella che comprende la cosa. Esiste inso-
re. O la sua scrittura, talora d’un fulmi-
ma una sorta di sintesi a priori estetica che
nante laconismo. Esempio. A Venezia: “il
raccomanda alla nostra attenzione en-
mareggio delle onde sui gradini di mar-
trambi i suoi versanti, ed è per questo mo-
mo...”. Qui la “memoria dilatata e com-
tivo che un proficuo rapporto estetico deve
posta” di Vico ha svolto egregiamente il
fare larghissimo posto al propio oggetto. In
suo ufficio. Un dire che è anche un tacere,
poche parole: occorre il “concavo”, fanta-
secondo la bella definizione che Ortega dà
sioso Io creatore, non certo il “convesso”, es-
dell’autentica arte.
pansionistico Io empirico. Ed è propio ques-
Consapevole o inconscio, questo tema de-
to il carattere della generosa (non trovo ag-
ll’oggettività è preoccupazione costante
gettivo più icastico) arte di Ramón Gaya.
degli artisti maggiori. Così ad esempio
Di questo modo dell’essere, unica via d’ac-
Proust, che paradossalmente passa dal
ceso alla Sachlichkeit, all’oggettività vera,
Santeuil all’ “Io narrante” per schivare le
la Spagna offre notoriamente esempi ec-
pastoie del soggetto (di ciò fa fede il suo
celsi, si direbbe massimi. Mi basti citare il
antisnobismo, cosí ben individuato da J.F.
regale registro di Velázquez, o il sottilissi-
Revel) Martin du Gard, che tenta di propo-
mo equilibrio cervantino, in cui la discre-
sito una “letteratura senza autore”: utopia
zione dell’Io giunge a tale, da spingere ta-
certo, ma che pure genera il mirabile Jean
luno ad immaginarsi quasi un Cervantes
Barois; o Musil, che “expressis verbis” af-
pilotato da don Quijote... sollevando con
ferma nel suo Diario, quasi ripetendo alla
31
La cómoda con quinqué (Roma) 1994. Gouache/papel 46x 62 cm
Il comò con la lampada a petrolio (Roma) 1994
Gouache su carta 46 x 62
utopía, es verdad, pero que genera el admi-
hombre de hoy se lo encuentra hasta en la
rable Jean Barois; o Musil, que “expressis ver-
sopa (sazonado, añado yo, con el “ressenti-
bis” afirma en su Diario, repitiendo casi lite-
ment” de Nietzsche). En efecto, con tanta la-
ralmente las palabras de Shopenhauer: “la
mentación encima, la mente corre natural-
total objetividad es la esencia del gran artis-
mente hacia la Selbstüberwindung…, y qui-
ta”, etc. En las artes figurativas estos aspec-
zá hacia aquellos paisajes interiores de Orte-
tos están obviamente más disimulados, pero
ga que no son todavía el Yo, y que por lo tan-
los resultados, análogos, atestiguan su pre-
to fuerzan y castigan en breve espacio a este
sencia. En todo caso, la natural consecuencia
último. Pero, insistiré de nuevo, éstas son
de esta “liberación del Yo” es la ausencia de
también, en buena medida, maneras distin-
exhibicionismo (y el exhibicionismo, recuér-
tas de decir: severa reducción o silenciación
dese, es a su vez la quintaesencia de la cursi-
del Yo empírico, liberación del Yo creador. Y
lería). Creo que la ininterrumpida polémica
aquí llegamos al cabo a nuestro tema, que,
que Ramón Gaya mantiene contra el estilo y
a fin de cuentas, no es más que una conjetu-
sus cultivadores alude precisamente a esto.
ra, una sospecha. Sí la sospecha de que sea
Un estilo legítimo es “lo que queda” -dire-
ese tono suyo, indomablemente objetivo, el
mos- de un Yo empleado con generosidad;
secreto de la elegancia de Gaya. Porque Ga-
cualquier otro componente no es más que
ya es extremadamente elegante, y esa es pre-
“feria de vanidades”. Y es esta actitud, que
cisamente la característica que pretendo su-
llamaré ascética, la que da origen a ese prin-
brayar. Por lo tanto, así entendida la cosa,
cipesco vacío del que Gaya -artista conscien-
llegamos a un resultado inequívoco: la ele-
te y lúcido escritor- habla tan a menudo. Es
gancia verdadera, la sustancial y no la exte-
éste también un vacío de heterónomos: na-
rior, la del hombre y no la de la haute cou-
da de “proclamas” políticas o de otra espe-
ture, comienza donde el estilo termina.
cie, nada de iracundas reivindicaciones, na-
Pero he dicho sospecha, sí, porque en sí mis-
da de ostentaciones, de denuncias, de altera-
ma la elegancia es un valor misterioso. Se
ción de los sentimientos… Y, en fin, nada de
puede ser elegante de muchas maneras, se
todo ese “self-coddling” que hace más de
puede ser elegante a la manera de Marie Bas-
cuarenta años Harold Rosemberg imputaba
chkintzeff, o a la de Huysmans, a la de James,
al arte moderno, definido por él con justeza
a la de Ravel, a la de Valéry, a la de Turner…
como refugio pequeño burgués de perennes
Se trata, además, de un valor indescifrable,
lloriqueantes y sus correspondientes “autote-
muy parecido al de la autoridad, que no es
rapias”. Diré, parafraseando a Bergamín,
fuerza, ni grandeza moral, ni sabiduría, ni
que este lloriqueante “Yo que se pavonea”, el
poder (el poder genera una falsa autoridad
32
Homenaje a Via Medichi. Gouache/ papel 45 x 61 cm
Omaggio Via Medici. Gouache su carta 45 x 61
lettera le parole di Schopenhauer: “la gran-
mente corre naturalmente alla Selbstüber-
de obiettività è l’esenza del grande artista”,
windung..., e magari a quei paesaggi in-
etc. Nelle arti figurative questi aspetti sono
teriori di Ortega che non sono ancora l’Io
ovviamente più dissimulati: ma gli esiti,
e che pertanto costringono e castigano in
analoghi, ne attestano la presenza.
breve spazio quest’ultimo. Ma, ancora
In ogni caso, il naturale corollario di ques-
una volta, anche questi sono in buona
ta “liberazione dall’Io è l’asssenza di esibi-
sostanza modi diversi per dire: severa ridu-
zionismo. (Il quale esibizionismo, si ricor-
zione o tacitazione dell’Io empirico, libe-
di, è a sua volta la quintessenza della pac-
razione dell’Io creatore.
chianeria). Io penso che la non mai inter-
E qui giungiamo al nostro tema, che poi è
messa polemica di Ramón Gaya contro lo
un sospetto. Sì: il sospetto che sia questo
stile e i suoi cultori alluda propia a ques-
suo tono indomabilmente oggettivante il
to. Uno stile legittimo è “ció che resta” –di-
segreto dell’eleganza di Gaya: perché Gaya
remmo– di un Io generosamente impiega-
è estremamente elegante –ed è questo, infi-
to; ogni altra componente non è che “fie-
ne, il carattere che qui intendo sottolineare.
ra delle vanità”.
Intanto, così intesa la cosa, si giunge ad
È da questa posizione, che definirei asceti-
un risultato inequivoco: l’eleganza vera,
ca, che promana quel principesco vuoto di
quella di sostanza e non esteriore, quella
cui Gaya –artista consapevole e scrittore
dell’uomo e non della haute couture, in-
lucido– parla tanto spesso. È, esso, anche
izia dove lo stile finisce.
un vuoto di eteronomie: niente “manifes-
Ma ho detto: il sospetto. Sì: perché in sé
ti” politici o non, niente iraconde rivendi-
l’eleganza è valore misterioso. Si può es-
cazioni, niente pavoneggiamenti, denun-
serlo in molti modi: alla Marie Baschkirt-
ce, mozioni dei sentimenti... Insomma:
zeff o alla Huysmans, alla James, alla Ra-
tutto il self-coddling giá cuaranta anni fa
vel, alla Valéry, alla Turner... E poi, si trat-
Harold Rosenberg imputava all’arte mo-
ta di un valore indecifrabile, in questo si-
derna, da lui giustamente definita il luo-
mile all’autorevolezza: che non è né forza,
go petit-bourgeois dei perenni piagnistei e
né imponenza morale, né saggezza, né po-
relative “autoterapie”. Diró, parafrasando
tere (il potere genera un’autorevolezza fin-
Bergamín, che questo piangente “Io pavo-
ta che, como il valore di Marx, è solo un
ne” l’uomo d’oggi se lo trova persino ne-
prestito temporaneo della società).
lla minestra (condito, aggiungo io, con il
Dell’autorevolezza si suol dire: “è caris-
ressentiment di Nietzsche).
ma..., è personalità”, ed altre tautologie
Infatti, tra tanto piangersi addoso, la
del genere.
33
Homenaje al Paisaje de Wermeer, 1987. Gouache/ papel
56 x 76 cm
Omaggio al Paesaggio di Wermeer, 1987 Gouache su carta
56 x 76
que, como el valor de Marx, es sólo un prés-
Idem per l’eleganza. È essa questione di
tamo temporal de la sociedad). De la autori-
perfezione formale? Non certo: sappiamo
dad se suele decir que es “carisma… y perso-
di “forme” impeccabilmente non eleganti,
nalidad”, u otras tautologías por el estilo.
si pensi a Céline. Contenuti raffinati, allo-
Ocurre lo mismo con la elegancia. ¿Es ésta
ra? Mai piu: altrimenti Des Esseintes non
una cuestión de perfección formal? No, cier-
sarebbe un esimio scocciatore...
tamente; sabemos de “formas” impecable-
Ma in ogni caso, l’eleganza di Gaya ci mos-
mente no elegantes: pensemos en Celine.
tra la nota immancabile: un Io “deportivo”,
¿Contenidos refinados, entonces? Tampoco;
che si ricorda di se stesso solo per impegnar-
de lo contrario, Des Esseintes no sería un exi-
si tra le cose del mondo. Ma questa è la dif-
mio pelma… Pero, en todo caso, la elegancia
ficile ricetta di “non finalizzare il mezzo”: la
de Gaya nos muestra la nota imprescindible:
ricetta dell’ “eleganza filosofica”, quella che
un Yo “deportivo”, que se acuerda se sí mis-
in Fronteras infernales de la poesía Berga-
mo sólo para comprometerse con las cosas de
mín assegna alla vita di don Chisciotte ed
este mundo. Y he aquí la difícil receta para
all’arte di Cervantes. La formula precisa di
no “acabar a medias”: la receta de “la ele-
Bergamín –“perdere il propio io per meglio
gancia filosófica”, la que en Fronteras inferna-
ritrovarlo”– è forse un po’ confessionale, ma
les de la poesía Bergamín atribuye a la vida
a noi va bene cosí. Perché è così, è con ques-
de don Quijote y al arte de Cervantes. La fór-
ta eleganza, che Ramón Gaya ci fa dimen-
mula precisa de Bergamín –perder el propio yo
ticare il cronico “spargimento d’anima” de-
para mejor encontrarlo– es quizá algo confesio-
lla produzione corrente e ci restituisce la
nal, pero a nosotros nos sirve así. Porque es
limpida atmosfera ed il mondo terso dell’ar-
así, es con esa elegancia, con la que Ramón
te di sempre: quella in cui, come diceva Ro-
Gaya nos hace olvidar las crónicas “efusiones
sario Assunto, la contemplazione eccede og-
del espíritu” de la producción habitual y nos
ni altra cura.
devuelve la límpida atmósfera y el mundo
Per mio conto, io ringrazio questo pittore
puro del arte de siempre: aquel en el cual, co-
aristocratico di tanto dono. Contemplan-
mo decía Rosario Assunto, la contemplación
done l’opera, io più non odo le assordan-
supera cualquier otro quehacer.
ti ed accecanti “chiacchiere” che al dì
Por mi parte, agradezco a este pintor aristo-
d’oggi, per dirla con Heidegger, ci occul-
crático tanto don. Al contemplar su obra no
tano l’Essere.
se oyen los ensordecedores y cegadores “parloteos” que hoy en día, para decirlo con Heidegger, nos ocultan al Ser.
Italia, 1997
Trad. I.V. 1997
34
El gran retrato japonés 1998 Gouache/ papel 100 x 70 cm
Il grande ritratto giapponese 1998 Gouache su carta 100 x 70
35
El Foro con lluvia 1956. Gouache / papel 39 x 50 cm
Il Foro con pioggia, 1956. Gouache su carta 39 x 50
36
Atardecer romano, 1956. Gouache/ papel 49 x 35 cm
Tramonto romano, 1956 Gouache su carta 49 x 35
37
Mi terraza de Roma, 1966. Gouache/ papel 70 x 100 cm
La mia terrazza di Roma, 1966 Gouache su carta 70 x 100
38
El Tévere, 1970. Pastel/ papel 23 x 30 cm
Il Tevere, 1970 Pastello su carta 23 x 30
39
Boceto para la pintura 1986. Óleo/ lienzo 60 x 73 cm
Bozzetto per la pittura. 1986. Olio su tela 60 x 73
40
41
Homenaje al Velázquez de Orihuela, 1990. Gouache/ papel 61 x 45 cm
Omaggio a Velázquez di Orihuela, 1990. Gouache su carta 61 x 45
42
De Tiziano. NoIi me tangere, 1997. Goauche/ papel 56 x 76 cm
Di Tiziano. NoIi me tangere, 1997. Gouache su carta 56 x 76
43
De Tiziano (Entierro de Cristo), 1998. Gouache/ papel, 56 x 76 cm
Di Tiziano. (Sepoltura del Cristo) 1998 Gouache su carta 56 x 76
44
Firenze desde la ventana, 1994. Gouache/ papel 46 x 61 cm
Firenze dalla finestra, 1994 Gouache su carta 46 x 61
La copa veneciana, clavellinas frente al espejo 1995. Gouache / papel, 35 x 47 cm
Il bicchiere veneziano, garofanini davanti allo specchio, 1995. Gouache su carta 35 x 47
46
Autorretrato del sombrero, 1994. Gouache/ papel, 61 x 46 cm
Autoritratto con capello, 1994. Gouache su carta 61 x 46
47
El Cézanne de l’estanque 1992. Óleo/ lienzo 60 x 73 cm
Il Cézanne dello stagno, 1992. Olio su tela 60 x 73
48
Ponte Rialto de Carpaccio, 1992. Gouache/ papel, 56 x 76 cm
Ponte di Rialto di Carpaccio, 1992 Gouache su carta 56 x 76
49
La copa oscura, 1992. Gouache / papel, 36 x 51 cm
Il bicchiere oscuro, 1992. Gouache su carta 36 x 51
50
Arco iris de Constable 1989. Goauche/ papel 45,5 x 61,5 cm
Arcobaleno di Constable 1989 Goauche su carta 45.5 x 61.5
51
Homenaje a Donatello, 1989. Óleo/ lienzo 65 x 81 cm
Omaggio a Donatello, 1989. Ólio su tela 65 x 81
52
Homenaje a Tiziano, 1993 (la bacanal). Óleo/ lienzo 90 x 116 cm
Omaggio a Tiziano, 1993 (la baccanale). Ólio su tela 90 x 116
53
Omaggio a Firenze, 1989. Olio su tela 73 x 92 cm
Omaggio a I Macchiaioli, 1989. Olio su tela 65 x 81 cm
55
La mano del Papa Doria, 1999. Gouache/ papel 45 x 60 cm
La mano di Papa Doria, 1999 Gouache su carta 45 x 60
56
La mano de Doña Mariana (Homenaje a Velázquez) 1998. Gouache / papel 57 x 76 cm
La mano di Doña Mariana (Omaggio a Velázquez) 1998. Gouache su carta 57 x 76
Velázquez, pájaro solitario, Ramón
Gaya. Ed. Trieste. Madrid, 1984.
Ramón Gaya,
Velázquez, uccello solitario, Ramón
Gaya. Ed. Trieste. Madrid, 1984.
1910 - 2005
Pintor y escritor español, uno de los más inde-
Pittore e scrittore spagnolo, uno dei più indi-
pendientes originales y hondos que ha dado el
pendenti, originali e profondi che abbia dato il
panorama español en los últimos tiempos.
panorama spagnolo negli ultimi tempi.
Ramón Gaya nace en Murcia el 10 de octubre
Ramón Gaya nasce a Murcia il 10 ottobre del
de 1910. Hijo de Salvador Gaya y de Josefa Po-
1910, figlio di Salvador Gaya e di Josefa Pomés.
més. Comienza a pintar a los diez años junto
Inizia a dipingere ad appena dieci anni insie-
a los pintores Pedro Flores y Luis Garay, ami-
me a Pedro Flores e Luis Garay, amici del pa-
gos de su padre, litógrafo catalán culto, anar-
dre, litografo catalano colto, di tendenze anar-
quizante y wagneriano. Con el consentimiento
chiche e wagneriano. Con il consenso dei geni-
de sus padres abandona la escuela para dedi-
tori abbandona la scuola per dedicarsi comple-
carse por completo a la pintura, completando
tamente alla pittura, completando la sua for-
su formación en la pequeña biblioteca pater-
mazione nella piccola biblioteca paterna.
na. Nietzsche, Tolstoy, Galdós... estarán entre
Nietzsche, Tolstoy e Galdós occupano un posto
sus primeras lecturas, autores que no abando-
rilevante tra le sue prime letture e resteranno
nará jamás. En “Verso y Prosa” (fundada en
tra gli autori che non abbandonerà mai. Nella
Murcia en 1926 por José Ballester, Juan Guerre-
rivista “Verso y Prosa” (fondata a Murcia nel
ro Ruiz y Jorge Guillén) se reproducen por pri-
1926 da José Ballester, Juan Guerrero Ruiz e
mera vez algunas pinturas suyas y se publican
Jorge Guillén) per la prima volta sono riprodot-
sus primeros escritos. Gracias a una beca de es-
ti alcuni dei suoi dipinti e pubblicati i suoi pri-
tudios que le concede el Ayuntamiento de Mur-
mi scritti. Grazie a una borsa di studio conces-
cia, en enero de 1928 va a Madrid, visita el Mu-
sagli dal Comune di Murcia, nel gennaio del
seo del Prado y conoce a Juan Ramón Jiménez,
1928 va a Madrid dove visita il Museo del Pra-
figura esencial para la formación del joven Ga-
do e fa la conoscenza di Juan Ramón Jiménez,
ya, y a casi todos los miembros de la llamada
figura centrale nella formazione del giovane
"Generación del 27"; poco después marcha a
Gaya, e di quasi tutti i membri della cosiddet-
París junto a Pedro Flores y Luis Garay, con los
ta “Generazione del ‘27”. Poco tempo dopo si
que hace una exposición en la galería Aux
reca a Parigi con Pedro Flores e Luis Garay, in-
Quatre Chemins; a pesar del éxito de la expo-
sieme ai quali espone nella galleria Aux Qua-
sición decide regresar. Ramón Gaya describe
tre Chemins; nonostante il successo riscosso da-
sus impresiones de esa estancia y su decepción
ll’esposizione decide di tornare in Spagna. Le
ante las vanguardias en una carta dirigida a
impressioni del soggiorno parigino e la delusio-
Juan Guerrero y publicada en el último núme-
ne prodotta in lui dalle avanguardie sono des-
ro de Verso y Prosa. En agosto muere su madre
critte dalla stesso Ramón Gaya in una lettera
en Murcia.
indirizzata a Juan Guerrero e pubblicata ne-
En enero de 1932, es invitado a colaborar con
ll’ultimo numero di “Verso y Prosa”. Nel mese
el proyecto de Misiones Pedagógicas; junto a
di agosto muore la madre a Murcia.
los pintores Eduardo Vicente y Juan Bonafé ga-
Nel gennaio del 1932 è invitato a prendere par-
na el concurso para realizar las copias de cua-
te al progetto delle Missioni Pedagogiche; insie-
dros del Museo del Prado que compondrán el
me ai pittori Eduardo Vicente e Juan Bonafé
museo ambulante, viajando después con dicho
vince il concorso per realizzazare le copie dei
museo por los pueblos de España. En junio de
quadri del Museo del Prado che andranno a
Autorretrato y copa veneciana, 1995. Gouache / papel, 45 x 37 cm
59
Autoritratto e bicchiere veneziano 1995 Gouache su carta 45 x 37
Ramón Gaya de niño. 1915.
Ramón Gaya da bambino. 1915.
Pedro Flores, Antonio Oliver, Juan
Guerrero Ruiz, Ramón Gaya, Luis
Garay, Valdivieso y José Ballester,
hacia 1929.
Pedro Flores, Antonio Oliver, Juan
Guerrero Ruiz, Ramón Gaya, Luis
Garay, Valdivieso e José Ballester,
intorno al 1929.
Desplegable del Congreso Internacional D’Intelectuals i Artistes.
50 años después. Valencia, 1987.
Dépliant del Congresso Internazionale Degli Intellettuali e Artisti.
50 anni dopo. Valenzia, 1987.
Con Salvador Moreno en Ostia.
Hacia 1959.
Con Salvador Moreno a Ostia. Intorno al 1959.
1936, se casa en Madrid con Fe Sanz. Declara-
con sus escritos en algunas revistas mexicanas
da la guerra, forma parte de la Alianza de In-
como Taller, El Hijo Pródigo, Romance, Las Es-
telectuales Antifascistas. Su casa de Madrid es
pañas… En junio de1952 viene a Europa don-
bombardeada y pierde casi todas las pinturas
de permanece un año. París e Italia, en espe-
realizadas hasta ese momento. En Valencia, en
cial Venecia, ciudad a la que regresará en nu-
1937 nace Alicia, su única hija.
merosas ocasiones a lo largo de su vida, son sus
Dieste, Gil-Albert, Sánchez Barbudo, María
principales destinos. Viaja a Lisboa para reen-
Zambrano, Serrano Plaja, Altolaguirre y Gaya
contrarse con su hija. En junio de 1953 vuelve
fundan en Valencia la revista “Hora de Espa-
a México con el firme propósito de regresar e
ña”. Gaya pertenece a su consejo de redacción,
instalarse en Europa. En 1956 ve cumplido su
en ella publica poemas y artículos y será su
deseo y se instala en Roma, donde en ese mo-
único viñetista. Participa en el Congreso Inter-
mento vive su vieja amiga María Zambrano;
nacional de Escritores Antifascistas siendo uno
gracias a ella conoce a Elena Croce, hija del fi-
de los autores de “la ponencia colectiva”. En la
lósofo Benedetto Croce, y con ellas frecuenta a
Exposición Internacional de París, se exponen
algunos intelectuales italianos: Calvino, Chia-
dos cuadros suyos “Palabras a los muertos”, re-
romonte, Zolla, Cristina Campo… Gaya visita
trato de Juan Gil-Albert y “Espanto, bombar-
los museos y frecuenta la pintura que verdade-
deo de Almería”; este último obtendrá el pri-
ramente le interesa. De esa época son algunos
mer premio en los Concursos Nacionales. En
de sus cuadros de tema, como sus Bautismos,
los primeros días de 1939, muere su mujer en
sus Holofernes, y también sus profundos y per-
el bombardeo de Figueras, al que sobrevive su
sonalísimos pasteles de Florencia y el Arno, de
hija. Tras cruzar los Pirineos con el ejército re-
París y el Sena, y sus inigualables pinturas de
publicano es internado junto al grupo de Hora
Venecia. En Marzo de 1960 regresa a España
de España en el campo de concentración de
tras veintiún años de exilio. En Madrid visita el
Saint Cyprien. A la salida del campo pasa unas
Prado, donde ve de nuevo los Velázquez, figu-
semanas en Cardesse, residencia del pintor
ra determinante para él y del que escribirá un
Cristóbal Hall y su familia, que se harán cargo
texto fundamental, Velázquez, pájaro solitario.
en adelante de su pequeña hija Alicia, ya que
Realiza dos exposiciones, una en la Galería
Gaya debe abandonar Francia camino del exi-
Mayer de Madrid, en la que también presenta
lio. Junto al grupo de Hora de España llega a
su libro, El sentimiento de la pintura, publicado
México a bordo del Sinaia. Son años de soledad
por Arión y donde se encuentra con viejos ami-
y de intenso trabajo. La falta de museos de pin-
gos, Bergamín, Panero, Gil-Albert, Bonafé, y
tura clásica hace que llene su estudio de libros
otra en Syra de Barcelona. Regresa a Roma. En
y de reproducciones de los grandes maestros y
1961 es invitado a participar en el Congreso so-
de ahí, de ese contacto con los grandes maes-
bre Velázquez que se organiza en Málaga con
tros, es de donde nacen sus homenajes; pinta
motivo de su centenario. Por discrepancias con
también esenciales y luminosos paisajes de
la dirección no llegará a leer su ponencia. Du-
Chapultepec, Veracruz, Cuernavaca. Durante
rante esa década viene a España con cierta fre-
los años de México hará dos exposiciones una
cuencia. En Valencia, en 1966, conoce a Isabel
en 1943 con un texto Gil-Albert en el catálogo
Verdejo, con las que se casará más tarde y de
y otra en 1951 en el Ateneo Español. Colabora
la que realiza innumerables pinturas y dibujos.
60
Libro Cartas de Ramón Gaya. Murcia,
1993.
En el Museo del Prado, 1989.
Libro Lettere di Ramón Gaya. Murcia,
1993.
Nel Museo del Prado, 1989.
costituire il museo ambulante, a seguito del
omaggi; dipinge anche essenziali e luminosi
quale attraverserà varie località della Spagna.
paesaggi di Chapultepec, Veracruz, Cuernava-
Nel giugno del 1936 si sposa a Madrid con Fe
ca. Negli anni del Messico farà due esposizio-
Sanz. Scoppiata la guerra, entra a formar par-
ni: una nel 1943 con un testo di Gil-Albert nel
te della Alleanza degli Intellettuali Antifascis-
catalogo e un’altra nel 1951 presso l’Ateneo
ti. La sua casa di Madrid viene bombardata,
Spagnolo. Collabora con i suoi scritti ad alcu-
perdendo così quasi tutti i dipinti realizzati fi-
ne riviste messicane come Taller, El Hijo Pródi-
no a quel momento. Nel 1937 nasce a Valencia
go, Romance, Las Españas… Nel giugno del
Alicia, la sua unica figlia.
1952 torna in Europa dove vi rimane per un
Dieste, Gil-Albert, Sánchez Barbudo, María
anno; Parigi e l’Italia, in particolare Venezia,
Zambrano, Serrano Plaja, Altolaguirre e Gaya
città in cui ritornerà in numerose occasioni nel
fondano a Valencia la rivista “Hora de Espa-
corso della sua vita, sono le sue destinazioni
ña”. Gaya, che fa parte del comitato di reda-
principali. Fa un viaggio a Lisbona per rincon-
zione, vi pubblica poemi ed articoli, oltre ad es-
trarsi con la figlia. Nel giugno del 1953 ritorna
serne l’unico vignettista. È tra gli autori della
in Messico con il fermo proposito di rientrare e
“conferenza collettiva” del Congresso Interna-
installarsi in Europa. Nel 1956 realizza il suo
zionale degli Scrittori Antifascisti. All’Esposi-
desiderio e si trasferisce a Roma, dove in quel
zione Universale di Parigi espone due quadri
momento vive la sua vecchia amica María
“Palabras a los muertos” (“Parole ai morti”), ri-
Zambrano; grazie a lei conosce Elena Croce, fi-
tratto di Juan Gil-Albert, ed “Espanto” (“Spa-
glia del filosofo Benedetto Croce, tramite la
vento”), sul bombardamento di Almería; a
quale entra in contatto con alcuni intellettua-
quest’ultimo verrà assegnato il primo premio
li italiani: Calvino, Chiaromonte, Zolla, Cristi-
nei Concorsi Nazionali. Nei primi giorni del
na Campo… Gaya visita i musei e frequenta la
1939 muore la sua prima moglie nel corso del
pittura che davvero gli interessa. A questa epo-
bombardamento di Figueras, a cui sopravvive
ca risalgono alcuni dei suoi quadri a tema, co-
la figlia. Dopo aver attraversato i Pirenei con
me i suoi Battesimi, gli Oloferni e, inoltre, i suoi
l’esercito republicano viene rinchiuso insieme
profondi e personalissimi pastelli di Firenze e
al gruppo di “Hora de España” nel campo di
dell’Arno, di Parigi e della Senna, e i suoi in-
concentramento di Sain Cyprien. All’uscita dal
eguagliabili dipinti di Venezia. Nel marzo del
campo trascorre alcune settimane a Cardesse,
1960 fa rientro in Spagna dopo ventuno anni
residenza del pittore Cristóbal Hall e della sua
di esilio. A Madrid visita il Prado, dove vede di
famiglia, che da quel momento in poi si pren-
nuovo le opere di Velázquez, figura per lui de-
deranno cura della sua figlioletta Alicia, Gaya
terminante e sulla quale scriverà un testo fon-
deve infatti lasciare la Francia costretto all’esi-
damentale, Velázquez, pájaro solitario (Velaz-
lio. Insieme al gruppo di “Hora de España” rag-
quez, uccello solitario). Realizza due esposizio-
giunge il Messico a bordo del Sinaia. Sono an-
ni, una presso la Galleria Mayer di Madrid, du-
ni di solitudine e di intenso lavoro. La mancan-
rante la quale presenta anche il suo libro El
za di musei di pittura classica lo porta a riem-
sentimiento de la pintura (Il sentimento della
pire il suo studio di libri e riproduzioni dei
pittura) pubblicato da Arión, e dove ritrova
grandi maestri ed è proprio da questo contatto
vecchi amici come Bergamín, Panero, Gil-Al-
con i grandi maestri, da dove nascono i suoi
bert, Bonafé, e un’altra alla galleria Syra di
61
Antonio Colinas, Francisco Brines,
Andrés Trapiello, Felipe Benítez
Reyes, Luis Antonio de Villena y
Juan Manuel Bonet con Ramón
Gaya en la Residencia de Estudiantes. Madrid, 1994.
Antonio Colinas, Francisco Brines,
Andrés Trapiello, Felipe Benítez
Reyes, Luis Antonio de Villena e
Juan Manuel Bonet con Ramón
Gaya nella Residencia de Estudiantes (Residenza degli Studenti).
Madrid, 1994.
Casa de Ramón Gaya en Valencia,
febrero de 2004
Casa di Ramón Gaya a Valenzia,
febbraio del 2004.
Con Isabel Verdejo y Eloy Sánchez Rosillo, Manuel Avellaneda, Mariví, Juan Ballester y Pilar Rosique, en “Encuentros con
Ramón Gaya”. Caja de Ahorros de Murcia, 1995.
Con Isabel Verdejo ed Eloy Sánchez Rosillo, Manuel Avellaneda, Marivi, Juan Ballester e Pilar Rosique, in “Incontri con Ramón Gaya”. Cassa di Risparmio di Murcia, 1995.
En 1969, RM de Barcelona publica su Veláz-
obra, dirigido por Manuel Fernández-Delgado,
quez, pájaro solitario. Gaya abre un estudio en
y en el que se recogen unas 500 obras donadas
Barcelona en 1971. A partir de 1974 lo hará en
a la ciudad por el pintor. Pre-Textos publica el
Valencia, aunque conservará hasta el final su
primero de los tomos de su Obra Completa. En
estudio de Roma en el vicolo del Giglio, en el que
1996, en Pre-Textos aparece su personalísimo
pasará junto a su mujer largas temporadas tra-
texto Naturalidad del arte, artificialidad de la
bajando. Son años de plenitud en la vida y en
crítica.
la obra del pintor, años de una gran riqueza
En 1997, se le concede el Premio Nacional de
creativa. Participa con obras de los años 1927
Artes Plásticas y en 1999 es investido Doctor
y 1928 en la exposición Orígenes de la vanguar-
Honoris Causa por la Universidad de Murcia.
dia española: 1920- 1936, en la Galería Multi-
En 2000, con motivo de sus 90 años en el IVAM
Rafael de Paula posando en el estudio de Ramón Gaya. Madrid,
1996.
tud de Madrid, donde en el año 1978 realizará
de Valencia se presenta Ramón Gaya en las
su primera exposición retrospectiva, y que su-
ciudades, una retrospectiva sobre su obra. Re-
Rafael de Paula mentre posa nello
studio di Ramón Gaya. Madrid,
1996.
pondrá el encuentro de Gaya con el público es-
cibe la Medalla de Oro de la Región de Murcia.
pañol. En 1980, con motivo de su septuagési-
En 2002 se le concede el Premio Velázquez de
mo cumpleaños en Murcia se le rinde un ho-
las Artes, en su primera edición, por ese moti-
menaje. Se organiza una exposición retrospec-
vo, en 2003,se inaugura una exposición anto-
tiva comisariada por Manuel Fernández-Del-
lógica de su obra en el MNCARS de Madrid, que
gado y se publica el libro Homenaje a Ramón
dirige Juan Manuel Bonet. El pintor fallece en
Gaya, con colaboraciones de Agamben, Berga-
su casa de Valencia el 15 de Octubre de 2005.
mín, Rosa Chacel… y Eloy Sánchez Rosillo, que
coordinará el libro. El Ayuntamiento de Murcia le nombra hijo predilecto de la ciudad. Ramón Gaya, agradecido, dona a la ciudad de
Murcia un centenar de sus obras. En el año
1983 inicia una larga colaboración como viñetista en la editorial Pret-Textos de Valencia que
en 1984 publicará su libro Diario de un pintor
1952-1953.
Se está produciendo una recuperación de su figura. En 1984, exposición retrospectiva en VaConcesión del Premio Nacional
de Artes Plásticas, 1997.
Concessione del Premio Nazionale per le Arti Plastiche, 1997.
lencia, en el "Museo San Pío V" coordinada por
Pascual Masiá. En Trieste, editorial que dirige
Andrés Trapiello, se publica la segunda edición
de su Velázquez, pájaro solitario. Su pintura se
hace más esencial, más luminosa. En 1985 el
Ministerio de Cultura le concede la Medalla de
oro a las Bellas Artes. En enero de 1989 exposición antológica en el MEAC de Madrid y en
la Iglesia de San Esteban de Murcia. En 1990,
se inaugura en Murcia el museo dedicado a su
62
Revista de Occidente nº 166.
Murcia, 1995.
Revista de Occidente
(Revista di Occidente) nº 166.
Murcia, 1995.
Barcellona. Torna a Roma. Nel 1961 riceve l’in-
Diario di un pintor 1952-1953 (Diario di un
vito a partecipare al Congresso su Velázquez
pittore 1952-1953).
organizzato a Malaga in occasione del cente-
È in corso un’opera di recupero della sua figu-
nario. A causa di discrepanze con la direzione,
ra. Data al 1984 una mostra retrospettiva a Va-
non terrà la sua conferenza. Durante questa
lencia, nel “Museo San Pío V”, coordinata da
decade torna in Spagna con una certa frequen-
Pascual Masiá. La casa editrice Trieste, diretta
za. A Valencia, nel 1966, conosce Isalbel Verde-
da Andrés Trapiello, pubblica la seconda edi-
jo, con cui successivamente si sposerà e che sa-
zione del suo Velázquez, pájaro solitario. La
rà il soggetto di innumerevoli dipinti e disegni.
sua pittura si fa più essenziale, più luminosa.
Nel 1969 la casa editrice RM di Barcellona
Nel 1985 il Ministero di Cultura spagnolo gli
pubblica il suo Velázquez, pájaro solitario (Ve-
concede la Medaglia d’oro alle Belle Arti. Nel
lazquez, uccello solitario). Gaya apre uno stu-
maggio del 1989 viene allestita una mostra an-
dio a Barcellona nel 1971. Ad esso ne segue un
tologica presso il MEAC di Madrid e nella Chie-
altro nel 1974 a Valencia, anche se manterrà
sa di San Esteban di Murcia. Nel 1990 è inau-
fino alla fine il suo studio di Roma nel vicolo
gurato a Murcia il museo dedicato alla sua
del Giglio, dove in compagnia della moglie
opera, diretto da Manuel Fernández-Delgado,
passerà lunghi periodi di lavoro. Sono anni di
e in cui sono raccolte circa 500 opere donate
pienezza tanto nella vita come nell’opera del
dal pittore alla città.
pittore, anni di grande ricchezza creativa. Con
Pre-Textos pubblica il primo tomo della sua
opere degli anni 1927 e 1928 partecipa all’es-
Obra completa (Opere Complete). Nel 1996 ap-
posizione Orígenes de la Vanguardia Españo-
pare in Pre-Textos il suo personalissimo Natu-
la: 1920- 1936 (Origini della Vanguardia
ralidad del arte, artificialidad de la crítica (Na-
Spagnola: 1920- 1936) organizzata alla Galle-
turalezza dell’arte, artificialità della critica).
ria Multitud de Madrid, dove nel 1978 realiz-
Nel 1997 riceve il Premio Nazionale delle Arti
zerà la sua prima mostra retrospettiva, evento
Plastiche e nel 1999 viene nominato Doctor
che supporrà l’incontro di Gaya con il pubbli-
Honoris Causa dall’Università di Murcia. Nel
co spagnolo. Nel 1980, in occasione dei suoi
2000, in occasione dei suoi 90 anni, all’IVAM
settanta anni, Murcia gli rende omaggio. Si
di Valencia viene presentata la retrospettiva
allestisce una mostra retrospettiva commissio-
Ramón Gaya en las ciudades (Ramón Gaya ne-
nata da Manuel Fernández-Delgado e si pub-
lle città), dedicata alla sua opera. Gli viene
blica il libro Homenaje a Ramón Gaya
conferita la Medaglia d’oro della Regione di
(Omaggio a Ramón Gaya), con interventi, so-
Murcia. Nel 2002 riceve il Premio Velázquez de-
lo per citare alcuni nomi, di Agamben, Ber-
lle Arti, alla sua prima edizione, e per questo
gamín, Rosa Chacel ed Eloy Sánchez Rosillo,
stesso motivo, nel 2003, viene inaugurata una
che ne curerà l’edizione. Il Comune di Murcia
mostra
lo nominerà figlio prediletto della città. Ra-
MNCARS di Madrid, sotto la direzione di Juan
món Gaya, riconoscente, donerà alla città un
Manuel Bonet. Il pittore si spegne nella sua ca-
centinaio di opere. Nel 1983 inizierà una lun-
sa di Valencia il 15 ottobre del 2005.
ga collaborazione come vignettista con la casa editrice Pret-Textos di Valencia, presso la
quale nel 1984 sarà pubblicato il suo libro
63
antologica
della
sua
opera
nel
Con Miguel Ángel Cámara Botía y
Francisco Flores Arroyuelo, en la
Investidura como Doctor Honoris
Causa en Murcia.
Con Miguel Ángel Cámara Botía e
Francisco Flores Arroyuelo, durante la celebrazione a Murcia della
ceremonia di Investidura a Dottore
Honoris Causa.
Este libro se terminó de imprimir el
Questo libro è stato stampato il 30
30 de noviembre de 2008, festividad
novembre 2008, festività di San-
de San Andrés, en Murcia, en los ta-
t’Andrea, a Murcia, negli stabili-
lleres de Libecróm, sobre papel Ideal
menti di Libecrom, su carta opaca
mate de 170 gr, En su composición se
da gr. 170. L’impaginazione è stata
usaron las tipografías Futura y Bo-
realizzata presso le tipografie Futu-
doni book y la maquetación corrió a
ra e Bodoni book, mentre l’editing è
cargo de Tropa, Servicios Gráficos.
ad opera di Tropa Servizi Grafici.